ABRIL 2010

 

 

Anke Bekink – Rotterdam / Países Bajos


La pregunta de la correctora Anke Bekink, de Rotterdam, sigue un poco en el mismo orden de ideas. Me pregunta si mi primer libro nos transmite como mensaje principal tener el valor de aventurarnos en la búsqueda de lo esencial.


Efectivamente y también creo que esta búsqueda de lo esencial exige sobre todo que nos atrevamos a dejarnos guiar por la voz de nuestra intuición. Citaré una experiencia propia. Durante el tiempo que dediqué a escribir este libro, aprendí a abrirme más hasta entregarme por completo a mi guía interior. De esta manera pude confirmar que la intuición es verdaderamente una fuerza inspiradora. Me entregué realmente a lo que debía poner por escrito y fui testigo, como nunca, del poder que nuestra fuerza intuitiva ejerce en nuestro potencial creativo.

 


 

Láli de Araújo – Lisboa / Portugal


Láli de Araújo, de Lisboa, quisiera saber a qué me refiero exactamente con las «señales» a las que hago alusión en mi libro así como muchos otros autores lo han hecho en el pasado.


Para mí, una señal es una suerte de referencia que no me señala el paso que debo efectuar sino el camino que debo seguir. Las señales son para mí como luces que me alumbran para que poco a poco vaya encontrando mi camino y para seguir por ese camino sin impedir, empero, que mi espíritu crítico y escéptico persiga su búsqueda real. La vida se basa en una elección constante y cada decisión nos permite abrir un nuevo camino o cerrar otro. Los únicos caminos que me interesa seguir son los que nos ayudan a descubrir la esencia de nuestra sensibilidad única, esos caminos que nos unen a cada uno de nosotros con el universo y reafirman nuestra función en el mundo. Cada experiencia inusitada, cada coincidencia misteriosa puede ser una señal y un nuevo paso en un camino que nos permitirá convertirnos en lo que somos realmente.

 


 

Adil Messari – Casablanca / Marruecos


Adil Messari, de Casablanca, se pregunta sobre la autenticidad de los efectos de los estados de trance. ¿Qué podemos aprender de ellos? ¿Hasta qué punto deberíamos fiarnos de ellos?


Los estados de trance son una herencia de lo que llamamos las culturas primitivas. Cuando se realizan de manera adecuada, pueden aportar elementos importantes de sabiduría tradicional a nuestra visión moderna. Las experiencias profundas en este terreno han comprobado que las representaciones del universo creadas por las sociedades primitivas se basan no sólo en la superstición o cualquier otro pensamiento mágico sino también en la experiencia directa de otra realidad. En algunos estados de trance, podemos experimentar entrar en otras dimensiones de la existencia y tener, dentro de una inmensa reserva de memorias ancestrales, visiones que ilustran distintos aspectos de la naturaleza y del universo. Estas revelaciones nos ayudan a distinguir la silueta de un nuevo concepto global de nosotros mismos.

 


 

María José Miro – Málaga / España


María José Miro, de Málaga, quisiera saber el significado del Amor para mí.


Creo que la visión del Amor es distinta para cada uno de nosotros y se sitúa siempre entre el conocimiento y la ignorancia. Para mí el Amor nos permite, en su propia esencia, acercarnos a lo divino que, a su vez, se encuentra en cada uno de nosotros y en nuestro alrededor. Es como un puente entre el mundo terrestre y el mundo espiritual, un poder universal que mantiene la unidad del mundo.

 


 

Bart De Jaeger – Malinas / Bélgica


Bart De Jaeger, de Malinas, se interesa por los conocimientos espirituales y se topa con una infinidad de enseñanzas diferentes, a veces no compatibles. ¿Existe una espiritualidad única?


Creo que la espiritualidad única es universal. Al no estar vinculada a una cultura específica se enfoca en la fuente última de toda creación. Por ello no puede ser exclusiva ya que engloba a la humanidad en su totalidad. Cada enseñanza espiritual debe, en mi opinión, fungir de puente hacia la fuente divina, pero no ser confundida con esta última. Si ejercemos una práctica espiritual es importante evitar caer en la trampa de detenerse en nuestra verdad individual y ver en ella toda la verdad universal en vez de verla como una ventana hacia el orden que reina en el universo.

 



Sonia Erem – Esmirna / Turquía


¿Existe en el seno de su filosofía y de sus diálogos la noción de un sentido moral universal?


Aunque una filosofía puede aportar valores éticos y morales y contribuir para lograr una conducta o un comportamiento ejemplar, su papel sigue siendo limitado. Una filosofía puede designar un tipo de discurso que engloba una visión del mundo pero no una verdad única, de manera que el discurso dejaría de tener un carácter filosófico. Lo que trato de señalar en mis escritos, y, en este sentido pienso que mi filosofía y la filosofía en general puedan tener un papel importante, es mostrar que todo lo que existe está impregnado de una inteligencia superior. Mi trabajo se centra esencialmente en revelar la existencia de un orden universal que estructura el conjunto de la creación, más que en un sentido moral universal.