DICIEMBRE 2012

 

 

Carol Giron - La Habra / California


¿Ha sentido alguna vez el infinito?

 

Definir el infinito no es tarea fácil dado que la naturaleza misma del pensamiento separa todo lo que percibimos en el tiempo lineal. Y sin embargo, sabemos que la existencia se origina más allá de nuestro concepto de tiempo, más allá de toda teoría e incluso más allá de la mente. Sólo se puede comprender el infinito de manera intuitiva, por medio de un proceso en el que ningún sentido le es conferido al pasado y al futuro, un proceso que nos permite ver que la existencia no es más que lo mismo que ha sido anteriormente.

 


 

Fiodor Vygotsky - Moscú / Rusia


Cuando dormimos o durante otros momentos sentimos que salimos de nuestro cuerpo, ¿qué es lo que viaja?

 

Todos tenemos una forma de consciencia que aun al encontrarse en el cuerpo con el que nos identificamos no le pertenece. Se trata de un elemento consciente capaz de separarse del cuerpo y de observar sin necesidad de utilizar nuestros órganos corporales. Tal consciencia tiene la capacidad de elevarse por encima de nuestro cuerpo y nos deja acceder a lugares que se encuentran más allá del mundo físico.

 


 

Ernesto Jaramillo - Guayaquil / Ecuador


¿Escucha Dios todas las oraciones y nos responderá algún día?

 

Supongamos que ese sea el caso, que Dios cumplirá todas nuestras peticiones, que no son sino el resultado de nuestra visión extremadamente limitada del mundo. Imaginemos por un instante que Dios tome en cuenta todos los caprichos de cada ser humano y que los haga realidad. ¿Podríamos hablar de un Dios poderoso? Estaríamos más bien ante un Dios de una debilidad sin precedentes. Un Dios en el que sería imposible confiar. Es difícil conocer la amplitud de Dios cuando apenas podemos atribuirle una visión humana.

 


 

Daniyal Shokay - Astaná / Kazajistán


¿Qué es una percepción intuitiva y cuál sería el propósito de experimentarla?

 

Una percepción intuitiva nos llega antes de que nuestra mente designe o interprete lo que vemos o escuchamos. Se trata de una percepción fuera del flujo normal y condicionada por nuestros pensamientos. Un estado en el que el ego no interviene, lo que permite una conexión interior con una inteligencia externa a la nuestra. Una percepción intuitiva nos ofrece un atisbo de nuestro destino personal. La gran particularidad de una percepción intuitiva es que nos llega sin esfuerzo y sin ejercicio intelectual.