El camino espiritual

 

 

Todos tenemos una misión en la vida, el desafío espiritual de enfrentarnos nuestros miedos con valor y confianza. Y podremos lograrlo:

 

- Reconociendo las oportunidades que el miedo puede brindarnos.

- Aprendiendo las lecciones inherentes al miedo.

- Superando la debilidad que el miedo produce.

- Desarrollando nuestro aspecto único del poder divino.

 

El potencial divino de que disponemos es la verdadera expresión de nuestra vida. Un camino personal y exclusivo para cada uno de nosotros. Un camino lleno de sorpresas y de descubrimientos, en el que aprendemos a desarrollar nuestras capacidades intrínsecas y a expresar el amor por la compasión, el perdón, la generosidad y la sabiduría.

 

Este camino puede mostrarse duro, un  camino en el que debemos luchar y en el que estamos condenados a aprender a hacer buenas elecciones. Pero también es un camino a través del cual podemos hallar la dirección divina. Un camino que nos lleva a superar necesidades menores y apegos nocivos. Un camino que nos invita a elevarnos hacia un plano superior de consciencia.

 

El camino espiritual nos lleva más allá de nuestros conocimientos limitados y nos permite comprender, fase por fase, el verdadero significado de la experiencia que llamamos vida.