Epílogo

 

 

He escrito esta novela con gran satisfacción y dedicación y he intentado explicar mi concepto de la cohesión que sostiene el universo y el rol único que nos está reservado. Tal vez este relato os anime a comprender mejor las razones de vuestra existencia. “La Leyenda de un Nómada” es pues, en gran medida, una incitación a buscar el verdadero objetivo de nuestra vida. Esta historia nos muestra que para descubrir este objetivo, debemos primero abrirnos a los acontecimientos que de manera aparentemente fortuita llaman nuestra atención.

 

Descubriremos entonces, poco a poco, que disponemos de una enorme fuente de inspiración. A partir de ese momento, un proceso creador surgirá dentro de nosotros y cambiará nuestra vida completamente. Cuanto mayor sea nuestra curiosidad por esta realidad interior, más señales reconoceremos en cada acontecimiento de nuestra vida, incluso en aquellos acontecimientos aparentemente más anodinos. Nos daremos cuenta entonces de que el universo entero se mueve por un principio creador en el cual participamos activamente.

 

Al desarrollarse al mismo tiempo nuestra propia creatividad, entraremos así en contacto con la espiritualidad que llevamos dentro. Descubriremos entonces el objetivo de nuestra vida, que por supuesto tardaremos toda una vida en alcanzar. Por el camino, nos encontraremos a la vez frente a nuestros talentos innatos y frente a nuestras limitaciones. Pero una vez que entendamos el rol único que tenemos, nuestro campo de visión se ampliará permitiéndonos aprovechar al máximo todas nuestras capacidades.

 

Este cuento ilustra la manera en la que nuestro guía instintivo, nuestra intuición, nos hace conscientes del alcance de nuestros actos y cómo, a través de nuestras elecciones, trazamos nosotros mismos el camino de nuestra vida. Esta intuición no es más que una fuerza que nos guía hacia el objetivo de nuestra existencia, el deseo inicial que motiva nuestra llegada a la tierra y que nos ayuda a conseguirlo. Un objetivo que trasciende todos los objetivos que podamos imaginar y que va más allá de nuestra existencia individual y temporal para hacernos descubrir la verdadera libertad interior.

 

Para acabar, permitidme compartir con vosotros una última reflexión que procede de mi más tierna infancia y que ha resultado ser milagrosamente cierta en todas las culturas que he conocido. Aquella persona que se dedique con fervor al verdadero objetivo de su vida, seguirá el camino del amor y podrá sensibilizar al prójimo, de manera que esa persona también pueda tomar conciencia de su misión y dedicarse a ella en cuerpo y alma.

 

Lo fundamental de todo esto, a mi modo de ver y al de muchas otras personas, es que cada uno de nosotros encuentre su propio modo de vida a la luz de una verdad mayor, la de respetar todo aquello que está vivo y seguir el camino del amor. Cuando la humanidad esté dispuesta a compartir esta concepción de la existencia, podremos evitar transmitir nuestros errores a las generaciones siguientes y darles los medios para realizar su deseo interior.

 
Alex Mero