FEBRERO 2014

 

 

Ghita Alin - Berceni / Rumanía

 

¿En qué momento podemos esperar conocer a nuestro compañero espiritual? y ¿qué ocurre concretamente cuando lo encontramos?

 

La vida consiste en una búsqueda permanente del amor y todas las relaciones sinceras se establecen con esta intención. Con nuestro compañero creamos juntos determinadas condiciones en las que tal descubrimiento del amor puede realizarse con mayor profundidad. Una vez superados los obstáculos y luego de haber extraído las lecciones de nuestras relaciones, se nos puede ofrecer una oportunidad formidable, a saber, encontrarnos con nuestra alma gemela. Un encuentro que cambiará radicalmente la estructura de nuestra individualidad. Todo nuestro ser sufre una metamorfosis. Experimentamos una modificación profunda de nuestras costumbres mentales, de nuestros sentimientos, de nuestros miedos y de nuestras intenciones.

 


 

Lorane Gordon - Encino / California

 

¿Qué queda de nuestro ser tras despojamos de nuestro ego?

 

La espiritualidad consiste esencialmente en reconocer lo que forma y nutre nuestro ego. La evolución espiritual genera un proceso de desconstrucción del ego. Nos desligamos de nuestras necesidades egocéntricas con la consecuente liberación, capa por capa, de lo que entendemos como nuestra personalidad. Cada vez que reconocemos una capa de nuestra personalidad, nos liberamos de las exigencias que ésta implica. ¿Qué nos queda entonces? Diría que por cada capa de nuestro ego que desaparece aparece un poco más de amor.

 


 

Salvatore Pinna - Deventer / Países Bajos

 

¿Qué decisiones debemos tomar para alcanzar la iluminación?

 

La iluminación es el fin último, la dirección hacia la cual se dirige la humanidad. La vida no es más que una corriente en la que cada acontecimiento fluye hacia la iluminación. Independientemente de lo que hagamos, de las elecciones que tomemos, aquellos acontecimientos que sean indispensables para iluminarnos ocurrirán. La única decisión valiosa que podemos tomar durante este proceso es la de estar atentos a las resistencias que nos impone nuestra mente condicionada y liberarnos de éstas para que la claridad pueda actuar en su mayor esplendor.