JUNIO 2012

 

 

Ron Daniels - Utrecht / Países Bajos

 

¿Es realmente posible alcanzar un estado de paz interior?

 

La paz interior no resulta de una búsqueda, ni es un fin en sí mismo, sino sólo puede ser una consecuencia. Aparece de forma natural cuando nos dedicamos a entender mejor el conjunto del proceso de nuestra personalidad, de nuestras contradicciones, de nuestras necesidades y de nuestras ambiciones destructivas. Querer lograr el descanso interior de forma directa equivale a querer saltar etapas. Sólo el conocimiento profundo de sí mismos engendra la paz interior.

 


 

Philip Cross - Seattle / Washington - Estados Unidos

 

¿Qué opina sobre la crisis? ¿Y cuáles cree que serían posibles soluciones?

 

Hay crisis en todas las épocas. El hombre se encuentra constantemente en crisis, ya sea consigo mismo como con su entorno. Para entender mejor la causa profunda de las crisis, debemos mirar más allá de los aspectos políticos o económicos. La fuente del problema es la injusticia hecha a las personas y a veces a naciones enteras. El hecho de que dicha injusticia sea tolerada, justificada e incluso que se crea necesaria. Hoy en día, más que nunca, restamos mayor importancia a lo humano que a los objetivos que anhelamos alcanzar. Si realmente queremos solventar este problema, debemos revisar nuestros objetivos y los sistemas injustos que los respaldan. Esto debemos hacerlo nosotros mismos, sin esperar que una autoridad lo haga. La función de la autoridad es precisamente proteger los sistemas que la mantienen en el poder.

 


 

Alena Slezackova - Praga / República Checa

 

¿Cuál es el mejor método para lograr la inspiración espiritual?

 

Para ser más receptivos al conocimiento espiritual debemos tratar de percibir de forma espontánea. Para ello, debemos aprender a observar de forma inmediata e incondicional. Muy a menudo nuestro intelecto restringe nuestra percepción. Y éste nos limita, ya que se rige únicamente por referencias conocidas. La inspiración espiritual no se origina en el intelecto, sino que proviene de una inteligencia superior.

 


 

Bertrand Lahutte - Burdeos / Francia

 

Asistimos en el mundo entero a comportamientos masificados. ¿Por qué el hombre no trata de liberarse? ¿Qué le impide pensar como individuo? ¿Y, podría darnos su definición personal de libertad?

 

Desde nuestra más tierna infancia el sistema social y cultural en el cual vivimos nos impone un comportamiento prescrito. Digamos que estamos, por así decirlo, agrupados en un rebaño y guiados por las autoridades a quienes conferimos el poder. De esta manera cada grupo crea ciertas costumbres, ciertas normas y ciertos códigos de protocolo. Por lo tanto no hay cabida para la libertad. La libertad no se halla jamás en la obligación, en la convención o en el protocolo. Sino que se genera de la alegría, la creatividad y el descubrimiento de nuestra unicidad.