MARZO 2011

 

 

Bonnie Welch – Austin / Tejas / EE.UU.

 

¿Cómo definiría el altruismo? ¿Cree que cada uno de nosotros podría practicarlo?

 

El altruismo es un deseo profundo que yace en cada ser humano y que se encuentra a todos los niveles. Ya sea a nivel de nuestras células que se sacrifican por otras para que nuestro cuerpo pueda seguir funcionando correctamente o ya sea a nivel de las personas que adoptan niños desfavorecidos con la finalidad de contribuir en un futuro mejor para el mundo. En todos nosotros se halla una consciencia intuitiva que nos dice que es verdaderamente posible vivir en un mundo sin sufrimientos. El altruismo de hecho no es más que descubrir y transmitir esta consciencia intuitiva. Este «descubrir» se logra gracias a nuestra sensibilidad por la realidad de las cosas. El «transmitir» se realiza cuando irradiamos esta realidad con gran generosidad. El altruismo existe entonces de forma latente en todas las personas y cobra forma a través de los actos de generosidad pura. En todas partes del mundo podemos inspirarnos y motivarnos por medio de personas que actúan de forma altruista. Gracias a las personas que se consideran miembros de una misma familia, de una misma comunidad y de un mismo pueblo. Y también gracias a las personas conscientes de su relación y de su unidad con el gran todo y que tratan de fortalecer la conexión que existe entre ellos y todas las demás creaturas.

 



Natalia Koniuszewska – Varsovia / Polonia

 

A menudo emplea el término «sensibilidad», ¿podría decirnos qué significado tiene para usted?

 

Uso este término para definir la esencia de una persona, es decir, el conjunto de todas sus costumbres y de las tendencias resultantes. De ahí que nuestra sensiblidad sea la suma de nuestras aptitudes tanto físicas como emocionales, así como también la suma de nuestras aspiraciones y de nuestros valores morales. El conjunto de todas esas aptitudes determina nuestras distintas preferencias y el modo en el que reaccionamos ante circunstancias externas.

 



Ilse van Donkelaar – Nimega / Países Bajos

 

¿Qué diferencia existe entre los términos «multicultural» e «intercultural»?


A menudo, los términos « multiculturalismo » e « interculturalismo » suelen ser utilizados indistintamente. Sin embargo, existe una gran diferencia entre estos dos términos. Hablamos de una sociedad multicultural cuando diferentes culturas, nacionalidades, grupos étnicos y religiosos viven en una misma zona sin que necesariamente tengan un contacto directo. Notamos que en las sociedades multiculturales a menudo las diferencias surgen por discriminaciones. En este tipo de sociedad, las minorías se toleran, pero raramente se aceptan o se aprecian totalmente. Aunque existan derechos de igualdad, la ley no se aplica a todos los ciudadanos por igual. El concepto de una sociedad intercultural es una nueva etapa en la evolución humana que al final nos conducirá hacia una nueva forma de universalismo. Hablamos de interculturalidad cuando se trata de una sociedad en las que culturas, nacionalidades, grupos étnicos y religiosos diferentes viven en la misma zona y cohabitan en una relación abierta e imparcial. En el seno de una sociedad intercultural, los ciudadanos reconocen las distintas visiones y aceptan estas diferencias con respeto y consideración. Viven juntos para desarrollar un proceso de interés sano, de tolerancia y de realización personal. Un proceso que permite a cada miembro de la comunidad de ser tratado de manera justa e igualitaria.

 



Linda Wolf – Bay Rolling / Washington / EE.UU.

 

Me sorprende gratamente su experiencia literaria y que haya podido reunir a tantos voluntarios. ¿Qué quiere lograr?


No tengo un plan claramente definido, lo cual me da mucha libertad. Desde hace algunos años me dedico por completo a escribir y creo que mi único deber es el de recibir todo lo que la inspiración justa me pueda brindar. Intento ofrecer alternativas valiosas a los límites de nuestra comprensión y que estén en contra del egoismo excesivo que muchos de nosotros muestran. Los temas que trato pueden dividirse en tres grandes categorías: un modo de vida virtuoso que respeta todos los pueblos y todas las culturas del mundo; una conducta responsable que va en contra de las fuerzas destructoras de una intensa industrialización; y una vida armoniosa capaz de engendrar una toma de consciencia espiritual a nivel mundial.