MAYO 2010

 

 

Michel Pouchard – Lyon / Francia


Claramente, para un escritor de corte filosófico recurrir a la ficción puede resultar muy útil, pero ¿no cree que para el lector muchas veces no sea tan fácil trasladar la historia ficticia a su propia realidad?


En todo caso, es éste precisamente el ejercicio al que invito al lector. Intento cautivarle para que reflexione sobre las interrogantes de su vida cotidiana, sobre sus aspiraciones profundas y, por lo tanto, sobre su propia realidad. La distancia creada a través del espacio-tiempo que he inventado le permitirá al lector darle rienda suelta a su imaginación y a las infinitas posibilidades que se abren ante él. Esta distancia puede entonces brindarle una visión más amplia de la realidad, incitarle a sobrepasar sus propios límites y acceder a una realidad superior. Osaría incluso decir que al tratar temas centrados en las revelaciones de la imaginación y la urgencia espiritual, empujo a cada lector a entender que todos los límites que comúnmente percibe, ya sea por medio de reflexiones o en su día a día, son arbitrarias y por tanto ilusorias. En mi opinión, sólo cuando logramos sobrepasar esta percepción primaria, el mundo de las apariencias, podremos acceder al sentido profundo de nuestra existencia y de las demás existencias.

 



Carole Fisher – Liverpool / Gran Bretaña


¿Qué podría decirle a quienes piensan que la filosofía no es más que un pasatiempo agradable, que no tiene mayor influencia y que no aporta nada concreto como lo hacen por ejemplo la ciencia o la política?


Creo que no hay que confundir una enseñanza científica o un compromiso político con un pensamiento o una corriente filosófica. La ciencia tiene como objetivo producir conocimiento a partir de métodos demostrables de investigación. La política, por su parte, se centra en las estructuras y las regulaciones de una comunidad. La filosofía, en cambio, es una disciplina de reflexión y de interpretación del mundo y de su sentido. Se trata de una disciplina que trata de contribuir en el establecimiento de un diálogo sobre lo que es esencial. Entonces, por supuesto, podemos preguntarnos qué es lo esencial y tratar de analizar los elementos concretos que pueden definirlo, pero es obvio que obtendremos respuestas indirectas. Precisamente, a través de la deducción, un pensamiento filosófico puede aportar elementos concretos de respuesta. Entonces, dependerá de cada uno, según el grado de iluminación o de desconocimiento, conferirle a cada pensamiento filosófico un sentido personal sabiendo que lo hará siempre a través del filtro de sus propios valores y de sus propias convicciones.

 


 

Alain Cioran – Bruselas / Bélgica


¿Considera que su profesión como escritor es una vocación y en caso afirmativo cuándo y cómo lo supo?


Creo que no hubiera tenido el valor ni la disciplina necesaria para hacer lo que he logrado desde hace ya varios años si no hubiese sentido que mi camino era el de cumplir una misión. Entonces, ¿cuándo y cómo lo supe? Todo empezó por presentimientos, señales que me guiaron hacia mis más profundas aspiraciones. Sentí todo esto por intuición, a veces a través de experiencias directas. Pero, gracias a mi intuición me fue revelado el camino a seguir, gracias al guía interior que aclara nuestro camino, que le da un sentido y una razón a cada momento importante de nuestro recorrido. Hoy esta vocación puede demostrarse por medio de ejemplos concretos. ¿Cómo podría explicar de otra manera que en este momento mi trabajo está siendo traducido en más de quince idiomas, por aproximadamente un centenar de traductores y lingüistas profesionales del mundo entero que trabajan de manera voluntaria? ¿Quizás por amistad? Cuando les contacté, no conocía a ninguno de ellos ¿Debido a mi reputación? Se trata de mi primer manuscrito ¿Por mis cualidades literarias? No tenía experiencia alguna en este campo ¿Por fines de lucro? Igual de improbable porque los textos traducidos están disponibles gratuitamente en mi página web. ¿Por meditarlo? Sin duda alguna, como muchas cosas en la vida.