MAYO 2014

 

 

Jean-François Lucille - París / Francia


¿Cuál es la mejor manera de retirarse de este mundo?

 

Querer retirarse del mundo es un artificio del ego. Independientemente de lo que un humano haga siempre estará presente en este mundo. Todo lo que percibe forma parte integral de este mundo. De ninguna manera podemos ser conscientes de una presencia en otro lado que no sea en este mundo. Se trata de un deseo del ego que se origina en una poderosa ilusión, a saber, el deseo de escapar inmediatamente de la única realidad, de la vida tal cual se nos presenta. Como toda ilusión, se nutre de argumentos, convicciones, creencias y a veces incluso de rituales e intenta tomar una forma real. Para atravesar esta falsa realidad es fundamental concentrarnos en la verdad del momento presente y entender bien que ese momento que vivimos es nuestra única presencia. La presencia del universo entero a través de nuestra unicidad.

 


 

Marco Di Natale - Turín / Italia


Usted escribe que la vida se crea por sí misma, aunque son las personas quienes crean las acciones. ¿Podríamos entonces culpar a la vida por todo lo que nos ocurre?

 

Culpar a alguien de un acto o una situación es sólo una postura y aunque tal punto de vista pueda parecer real o ser compartido, se trata sólo de la expresión de una visión limitada. Basta con intentar enumerar todos los factores relacionados con un acto y la serie de situaciones que le han precedido para comprender que sólo existe una conclusión posible y sensata. El conjunto de todo lo existente, en otras palabras la vida, es responsable de todo lo que acontece en todas partes y en cada momento.

 


 

Arleta Leandros - Milos / Grecia


¿Cuál es la lección más importante que le ha ofrecido la vida?

 

Comprender que soy la única persona que puedo intentar cambiar es lo que más claridad me ha aportado. Al hablar de mi persona, hablo del mundo, como yo y únicamente mi persona lo percibe. Comprender esto ha impactado seriamente mi vida y ha provocado una gran transformación de mi ego. Me he replanteado muchas cosas y me ha permitido canalizar tanto mi creatividad como mi compromiso con mi ser interior. El verdadero cambio es un proceso interno y es lo que más debemos interiorizar. Parece algo simple y evidente pero sé que este proceso toma vidas enteras para aceptarlo totalmente.