NOVIEMBRE 2011

 

 

Golnaz Hamzavi – Teherán / Irán

 

¿Cuál es su opinión sobre el pecado?

 

Muchos de nosotros han creído firmemente en que pecar consiste en un acto de desobediencia a Dios, que está separado de nosotros y además nos castiga si le desobedecemos. Este concepto de Dios nos obliga a observar que ciertas acciones se contradicen con lo que Dios exige de sus creaturas. Estas personas se sienten pecadoras y el sentimiento permanente de culpabilidad les aflige. La inevitable consecuencia es que se desprecian a sí mismos y viven aterrados por no ser perdonados. Cuando una persona es consciente de que entre los apelativos Dios, Consciencia, Amor y Realidad, sólo existen diferencias conceptuales, entiende que Dios nunca está lejos de nosotros. Luego, se siente liberada y puede abordar cada experiencia de la vida con más alegría.

 


 

Veronica Raymond – Abuya / Nigeria

 

En muchas partes del mundo seguimos observamos que siguen existiendo grandes diferencias entre hombres y mujeres. ¿Cree que esta situación cambiará algún día?

 

Los hombres y las mujeres se apreciarán mucho más cuando dejen de oponerse los unos a los otros. El signo del yin y el yang simboliza a la perfección dicha complementariedad. Ya seamos hombre o mujer, cuando este proceso se genera en nosotros, aumenta nuestro deseo de compartir con las personas del otro sexo. Esto es válido para cada uno de nosotros y para todas las culturas, dado que cada cultura es el reflejo de quienes la cultivan. Cuanto más se profundice este sentimiento de conexión en la cultura en la que vivimos, tanto más será el impacto que tendrá en las demás culturas. Cuando observamos el mundo, vemos que necesita, sobre todo, mayor compasión masculina y mayor sabiduría femenina. Compartamos fuertemente esta visión y veremos aflorar más armonía en el mundo y en muchos aspectos.

 


 

Mostafa Regragui – Tánger / Marruecos

 

¿Cómo se puede reconocer una señal y no confundirla con la superstición?

 

La respuesta a esta pregunta debe especificarse ya que se refiere a lo íntimo del ser. Una señal revela una realidad que va más allá de lo que podemos percibir a través de nuestros cinco sentidos. Las señales aclaran una situación específica y nos ofrecen la posibilidad de experimentar lo que nos une a esa fuente común a todos. Nuestra intuición nos envía mensajes que demuestran que en la dimensión física todo es relativo. Estos mensajes intentan mostrarnos cómo acercarnos a esa fuente, a la fuente de la creatividad. Observar las señales no se trata entonces de una experiencia puramente intelectual, sino más bien de un proceso intuitivo. Indudablemente, nuestro intelecto nos sirve para analizar e interpretar este proceso. Gracias a nuestro intelecto creamos nuestros juicios de valor y distinguimos entre lo que juzgamos como creencia o como superstición.

 


 

Michela Castronuovo – Potenza / Italia

 

¿Podría hablarnos más sobre el arte de desprenderse?

 

Una gran mayoría cree que la realidad ocurre fuera de ellos, independientemente de lo que piensen, sueñen o deseen. Sin embargo, todos sabemos que nuestras intenciones pueden cambiar las cosas. Sabemos que la realidad consiste en un conjunto de experiencias intencionadas y no intencionadas. Asimismo, sabemos que nadie más percibe la realidad tal como la percibimos nosotros mismos. Desde este punto de vista, nadie más que nosotros crea nuestra propia realidad. El arte de desprenderse es un concepto del Tao. Nos enseña a controlar mejor nuestro intelecto para que podamos cambiar la realidad. Desprenderse significa soltar nuestros apegos tanto hacia las personas como hacia las cosas. Cuanto menos apegados estemos, tanto más podemos amar. Si esto pudiese parecerle contradictorio, plantéese las siguientes preguntas: ¿Acaso aquello que nos hace dependientes nos acerca realmente al amor? ¿O, por el contrario, nos aprisiona? El desapego es un proceso de liberación que nos enseña a amar de verdad. Un proceso que nos conduce hacia un estado en el que aceptamos que la realidad se renueva a cada instante.