NOVIEMBRE 2014

 

 

Ayeza Yousafzai – Peshawar / Pakistán


¿Cómo concibe la fe? ¿Es necesaria para el crecimiento espiritual?

 

Existen varios niveles de fe. El primero nos recuerda que estamos unidos a lo divino en todo momento. Tal recordatorio aparece bajo forma de esperanza cada vez que se considere necesario. El segundo nos invita mental y emocionalmente a descubrir el misterio que somos en esta existencia. En suma, por su naturaleza sagrada, la fe nos remite a la dimensión transcendental.

 


 

Eva Ellstrom – Gotemburgo / Suecia


¿Qué piensa de la teoría de que no es bueno juzgar? ¿Juzgar no es la puesta en práctica de nuestra experiencia?

 

Cabe distinguir entre juzgar y discernir. Al juzgar se añaden emociones, positivas o negativas, a lo que se percibe objetivamente. Al discernir se trata de diferenciar de la forma más objetiva. Dicho de otra manera, al discernir tratamos de ser lo más neutros posible. Está claro que tenemos necesidades imperiosas de discernir, pero juzgar, puede ser muy nefasto, no aporta nada ni a nosotros mismos ni a los demás. Es importante saber distinguir estos dos actos. Juzgar mucho no nos permite poner nada en tela de juicio, pero no tener el menor discernimiento, con el pretexto de no juzgar, tampoco nos permite evolucionar.

 


 

Matthew Dawn – Denver / Colorado


¿Cómo logramos despertar nuestra consciencia?

 

El proceso de despertar nuestra consciencia está ligado en primer lugar a nuestra capacidad de dar un sentido a los acontecimientos de nuestra vida. Tal despertar se revela bajo forma de claridad visionaria, la cual posee una capacidad de llevarnos más allá de las consecuencias de nuestros actos y de generarnos profundos planteamientos. Sin embargo, el despertar de nuestra consciencia está igualmente vinculado a señales, encuentros y, sobre todo, a sincronicidades. Tales acontecimientos nos ayudan a asociar diferentes hechos, a ver sus relaciones sutiles. Producen replanteamientos, permiten acceder a nuevas comprensiones y a que nos comprometamos en la toma de ciertas decisiones que pudiesen considerarse determinantes para nuestra evolución espiritual.