OCTUBRE 2014

 

 

Astrid Bernstein – Dortmund / Alemania


¿Es el amor egoísta?

 

El amor no puede ser egoísta en absoluto, puesto que se basa en el intercambio. Evidentemente en nuestra vida cotidiana cualquier forma de amor refleja una historia personal, condicionada por una educación determinada y por un entorno cultural  bien específico, de modo que crea una experiencia absolutamente única. Si queremos medir la dimensión egocéntrica en una relación, debemos examinar por un lado lo que se basa en un modelo posesivo. En otras palabras, lo que separa a la pareja por una parte y lo que yace en un modelo creativo por otra y por lo tanto la une.

 


 

Pierre Soral – Marsella / Francia


¿Desea cambiar el mundo? Y de ser así, ¿se basa en una razonamiento racional o en un ideal utópico?

 

Aunque lo deseemos o no, el mundo se construye a través de nuestra vida. Cada uno de nosotros cambia el mundo por medio de sus actos y elecciones. En lo personal, creo que la humanidad tiene un sentido y una finalidad y que algunos son conscientes de ello mientras que otros no o muy poco.  Sin embargo, tarde o temprano todos deberemos reconocer que la vida tiene aspectos misteriosos y que en este mundo se mueven fuerzas que nos superan. Cada uno de nosotros intenta, bien o mal, comprender el mundo con una lógica racional, pero la vida no se limita a nuestro potencial intelectual. Su orden y reconstrucción van más allá de lo que podamos comprender.

 


 

Armando Bracho – Maracay / Venezuela


¿Cuál de las cualidades aprecia más?

 

Colocaría en primer lugar a la sinceridad. Las personas honestas tratan de actuar con la verdad. Sus actos emanan una sinceridad profunda y son por lo tanto de una gran pureza. De lo que más carece la humanidad es de poder expresar la verdad. Avanzaríamos de manera considerable si fuéramos todos un poco más conscientes, tanto en el ámbito privado como en el profesional, de que la mentira y el engaño son la causa de la mayoría de los problemas a los que nos enfrentamos.