Prólogo
Este libro nos invita a salir de nuestra historia personal para entrar en la piel de otros personajes. Para ello, tenemos que dejarnos guiar por nuestra imaginación, un don que todos poseemos y que nos permitirá completar el relato a nuestra manera. Las leyendas nos aportan a menudo mensajes particulares. Estos mensajes nos hacen ver desde otro ángulo los acontecimientos difícilmente explicables que a veces nos conmueven en lo más profundo de nuestro ser.
Desde mi más tierna infancia, he intentado ampliar mi visión de las cosas y me han interesado mucho todas las concepciones de la vida con las que uno se encuentra en el mundo. Explorar este universo y buscar lo que inspira a los seres humanos se han convertido por lo tanto en mis grandes pasiones. El descubrimiento de nuevas culturas con sus propios modos de vida me ha estimulado enormemente. He intentado entender el sentido de las palabras de todas aquellas personas que he conocido y desvelar los motivos de sus actos.
Al sumergirme en su cultura local, me he visto obligado a cambiar mi manera de pensar para entender lo que me era revelado. He aprendido a establecer unos parámetros más amplios y, sobre todo, a estar atento a las múltiples manifestaciones de sentimientos que empujaban a la gente que he conocido a hablar y a actuar del modo en que lo hacían. Me adentré paulatinamente en un mundo misterioso: el mundo de los sentimientos. Aprendí a comprender cómo nacen, cómo intentan subsistir y, sobre todo, qué relación mantenemos con ellos.
A medida que iba descubriendo ese mundo misterioso, era cada vez más consciente de la manera en que surgen las pasiones, los miedos y las alegrías y de todo aquello que los provoca. Estos descubrimientos me han ayudado a entender mejor la diversidad de la vida en el sentido más amplio del término. He podido observar todo tipo de conductas aprendidas y, en especial, aquellas a las que yo mismo me había enfrentado. A partir de ahí, me he dado cuenta de la gran cantidad de ingenuidad que despliegan los seres humanos para intentar ordenar la realidad.
Para interpretar correctamente las informaciones que me eran reveladas, siempre he podido contar con un guía interior que me aportaba confianza y lucidez y que cada vez me hacía darme cuenta del milagro de la vida. Este guía interior era mi intuición, una fuerza que todos poseemos y que nos enseña a comprender las señales que acompañan a cada acontecimiento; una fuerza que nos hace escuchar a nuestros verdaderos sentimientos y que siempre nos acerca un poco más a nuestra misión.
He descubierto que los acontecimientos no se producen jamás por casualidad. Todos tienen una razón profunda y se inscriben dentro de un ciclo determinado. Soy cada vez más consciente de la organización milagrosa que reina en el Universo. Al reflexionar sobre las razones profundas de la existencia, he comprendido que todos disponemos de un don valioso, el deseo que tenemos en lo más profundo de nosotros mismos de descubrir el sentido de nuestra vida.
Es ese deseo interior el que me ha llevado a escribir este libro, que es el fruto de antiguas sabidurías y de anécdotas procedentes de las diferentes culturas con las que he convivido. A lo largo de la obra, se nos muestra cómo vivir en armonía con nuestro entorno para poder encontrar la razón de nuestra existencia. Me alegra poder compartir este relato con ustedes y espero que nos haga ser un poco más conscientes de que la vida es realmente un milagro.